Este monumento conocido por todo el mundo fue creado solo para conmemorar el centenario de la Revolución Francesa. En un principio estaba previsto que la torre estuviera expuesta por tan solo 20 años, pero cuando se finalizó su construcción se dieron cuenta que era la torre más alta del mundo (en el momento) y que no podían quitarla.
Lo curioso es que, en sus primeros años, en el primer piso había restaurantes rusos, franceses y flamencos, mientras que en el segundo piso se instaló el periódico Le Figaro. Los visitantes podían subir hasta arriba y mandar cartas a sus seres queridos, ¡pues había una oficina de correos allí!
Es más, sobrevivió a las ordenes de Hitler e incluso a pilotos que han atravesado sus arcos volando.
¿Sabías que el hombre que construyó la Torre Eiffel también hizo la Estatua de la Libertad? Hablaremos de eso en la próxima publicación.
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